24.8.19

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VIAJE A LONDRES  III

 

     Tras salir del citado templo, subir de nuevo a nuestro microbús, recorrer una parte de la ciudad, cruzar el río por uno de sus numerosos y grandes puentes; lo hacemos de nuevo en sentido inverso por el denominado de "Westminster" y que nos deja a pie del Parlamento (s. XII-XIX) y Abadía (s.XIII-XVI) de igual denominación o nombre y los que de estilo gótico, están situados uno frente al otro; como corresponde a "dos poderes máximos"; y los que alguna vez se enfrentaron como es sabido y notorio; precisamente por los intereses opuestos que ambos defendieron o... "defienden"...?

     Ya fuera del vehículo admiramos ambos grandiosos edificios, en los que el religioso descuella por su pequeñez, sobre el político, pero ambos son igualmente dos joyas en piedra labrada primorosamente y que dan fe del esfuerzo y dedicación de vete a saber cuántos miles de artistas de todo tipo y que trabajaron maravillosamente la piedra que hoy nos asombra grandemente. Como no es posible entrar en el político, nos dirigimos al religioso.

     Entramos en la abadía de Westminster, que como antes he dicho es de no grandes dimensiones. Aquí "la entrada es libre" y no nos cobran por ello. El templo es bellísimo en su interior y mucho más modesto que el antes descrito, salvo en su longevidad (s. XIII - algunos lo datan en el año 616 ) y la que le permitió "vivir épocas de esplendor máximo", por lo que aquí se encuentran "enterrados" muchos de los reyes británicos, e incluso en sus claustros fue instalada la primera imprenta que se montó en Inglaterra (1.477); todo lo que demuestra la gran historia de ésta abadía y cuanto representó en el hoy denominado Reino Unido de La Gran Bretaña... "Hasta que el controvertido monarca Enrique VIII (1491-1547)... mandó cortar la cabeza a Ana Bolena (su esposa) "se peleó" con la Iglesia de Roma y el Papa reinante, impuso en el Parlamento sus reales deseos, se aprobó el acta que se denominó de Supremacía (1.534) y desde entonces, existe la denominada Iglesia Anglicana y cuyo "Papa" es el Rey (o Reina) de Inglaterra, por los siglos de los siglos... amén".

     Poco podemos ver de ésta abadía, salvo el templo de la misma y en el que están diciendo misa, lo que no impide el que haya enorme trasiego de turistas o visitantes, que entran y salen en cantidades notables. Del templo pasamos a los claustros interiores los que recorremos y en los que curiosamente encontramos un puesto donde se vende café de "varios gustos", lo que al parecer tiene bastante éxito ya que la tarde londinense se ha vuelto bastante fría; y la humeante bebida, la compran bastantes de los visitantes. Salimos pronto de éstos claustros que se nos muestran bastante lóbregos (quizá ello se acrecienta por cuanto cae ya la tarde y se aproxima la noche) y lo que acentúan diferentes piezas arqueológicas que allí se muestran. Se nos informa que en éstas edificaciones (aparte de estar situada la "silla primada" de la Inglaterra Católica) hay un seminario y algunas otras importantes dependencias, pero es claro que todo ello está fuera de la visita turística, por lo que efectuada la misma, salimos de inmediato y pasamos a recorrer a pie los alrededores de éste lugar, el que se considera como, "el barrio más aristocrático de todo Londres", puesto que en el mismo se encuentra incluso el Palacio Real (Buckingham Palace).

     Regresamos muy cansados al hotel, reiterando lo de cansados puesto que lo estamos en demasía, incluso "algo mareados" de tanto "trasiego", por tanto y tan seguido ajetreo turístico, puesto que llevamos diecisiete horas "dando vueltas" ya que son las dieciocho horas en Londres y ha transcurrido ese largo espacio de tiempo desde que subimos al primer microbús la pasada madrugada, allá en España.

     Ni se nos ocurre "movernos" del hotel, donde pasaremos el resto de la tarde-noche descansando en cómodos butacones; después cenaremos en el mismo establecimiento y nos retiraremos muy temprano a nuestras habitaciones a descansar; nos encontramos rendidos y esperamos "dormir a pierna suelta" toda la noche, lo que logramos plenamente en las confortables camas de éste hotel.

     Son las seis treinta de la mañana cuando la claridad del día me despierta; la ventana de nuestra habitación se encuentra orientada al Este y es el propio Sol el que "me hace la llamada matutina" (treinta minutos después lo hará el teléfono).

     Me levanto, hago correr los visillos de mi ventana y miro al exterior comprobando que efectivamente luce ya el Sol en el horizonte, si bien lo hace "tímidamente" a través de las últimas brumas de la noche londinense, las que se están disolviendo con gran rapidez; después "se abrirá el día" y lucirá un espléndido sol primaveral, el que al coincidir en domingo, hará las delicias de los habitantes de ésta gran urbe, la que como antes indiqué... "pasa ya de los once millones de habitantes", lo que no impedirá a muchísimos de ellos disfrutar de las grandes extensiones de parques, jardines y arbolado con que cuenta la ciudad.

     Nos han servido el desayuno en la habitación, por lo que ello nos reporta una comodidad inesperada, puesto que éste servicio, entra en el precio contratado en el viaje...? Deduzco que éste sistema "interesa" mucho más al hotel, que el que este servicio lo efectuemos en el comedor del mismo, que por otra parte no tendría cabida a tenor con la capacidad del establecimiento (más de ochocientas plazas) y así el desayuno lo suministran a las diferentes plantas en "carritos especiales y con componentes estandarizados"; incluso en las habitaciones existe "una tetera eléctrica, para que el huésped se prepare su propio te". De cualquier forma (reitero) para nosotros es una comodidad y hay que reconocer que pese a ser "estandarizado", el desayuno es bueno y abundante, aunque, del tipo... "continental".

     Hemos descansado muy bien y por tanto "estamos como nuevos" para continuar con las visitas programadas, bajamos por tanto al hall del hotel y a las nueve en punto subimos de nuevo a un nuevo -es diferente- microbús, el que nos va a transportar en el recorrido turístico de ésta mañana y que será amplio y extenso; principalmente por las calles londinenses y tres visitas concretas que relataré.

     Tras una hora de recorrido (que me llega a resultar bastante monótono) por las calles londinenses, hoy casi desiertas y viendo al paso (para delicia de las mujeres que vienen en el grupo) los principales lugares donde se encuentra situado el gran comercio de la ciudad, nos detenemos para ver desde fuera el teatro de la ópera ("el famoso Covent Garden") y edificios cercanos a la misma que están dedicados a la música ( Conservatorio y Escuela de Organistas) donde algunos, "se hacen la foto" para guardar el recuerdo. Efectuada ésta breve parada continuamos el recorrido observando y confirmando (ayer lo comentamos) el que en las casas o viviendas de Londres, no existen "rejas ni casi defensas contra los ladrones"; en la mayoría de edificios, incluso en las ventanas de los pisos bajos (que son muy abundantes) sólo tienen cristales y los consiguientes cierres con puertas de madera; tampoco observamos "pintadas" en las paredes, vallas o muros; y es igualmente notoria la gran limpieza que existe en las vías públicas, parques y jardines por los que vamos pasando o bordeando... "pienso en España y sonrío con cierta amargura"... por el deplorable estado o aspecto que en la actualidad presenta mi país en éste sentido de la educación cívica y el robo de la propiedad; aquí en Londres (supongo que igualmente en el resto de Inglaterra) no deben existir ladrones del tipo que asaltan las viviendas, ni tampoco gamberros que ensucien las paredes de los edificios con esas horribles pintadas que en España son tan abundantes, tampoco debe haber personas mal educadas que arrojen todo tipo de basuras a las calles y demás lugares públicos, como sí que abundan en España; por contra y al parecer aquí... "son bastante abundantes los carteristas", de lo que incluso se nos avisa en algún monumento o museo con el oportuno cartel a la entrada (en La Torre de Londres, por ejemplo).

     Importante a destacar es el tipo de edificaciones que estamos viendo y que son mayoría aquí "en el centro": son edificios de baja altura, dos tres plantas a lo sumo, abundando las casas unifamiliares y de más o menos lujo; todas ellas con el oportuno jardín y donde se nota y destaca la rivalidad de cada propietario por (en su día) destacar del entorno, con el tipo de arquitectura, ventanales, terrazas, rejas, vidrieras y todos esos componentes que hacen agradable un hogar y que hoy casi han desaparecido de la faz, del antes tan cuidadoso "Occidente y su civilización hoy decadente". Muchas de estas casas o mansiones son de la época "victoriana" e indudablemente, reflejan el poder económico que en su momento disfrutaron quienes las mandaron construir, pero qué duda cabe que hoy las siguen cuidando y manteniendo, lo que ya es muy digno de ser resaltado, cuando como por ejemplo ha ocurrido en España... "la piqueta del albañil y la especulación absurda que hemos padecido y padecemos, han destruido muchos edificios que nunca debieron ser derruidos". Qué duda cabe que aquí deben existir leyes y normas estrictas para que... "no desaparezca y se cuide lo que marca un estilo y una civilización que marcó pauta en muchos otros lugares del mundo"... Sí, hay que reconocer y felicitar lo que a simple vista se puede apreciar y valorar con toda justicia.

     Tampoco hemos visto en nuestros largos recorridos, ni mendigos, ni harapientos, ni otros tipos "tan abundantes en otros lugares"; y ello pese a que la policía no se hace notar mucho, al menos la clásica de uniforme... "los populares boby"; lo que también es todo un detalle a reflejar en favor de ésta gran ciudad, que como antes indiqué... "saben cuidarla sus responsables habitantes y autoridades pertinentes".

     Como vamos muy bien de tiempo y el día (repito) es espléndido, nuestro guía (el ya referido Carlos Avilés) nos dirige hacia una céntrica cafetería, situada en una estación de ferrocarriles y autobuses ("Estación Victoria") en la que tomamos un excelente "café con milk", cómodamente sentados en mesitas que existen en la misma e incluso en el exterior ajardinado, y el que está armonizado por una original y grande fuente de agua, la que alegra mucho más éste inusual día de primavera en esta latitud; después marcharemos a una de las "obligadas visitas" en Londres.

     Se trata de ver el espectáculo que representa el ceremonial del relevo de la guardia en el Palacio Real y donde reside la Reina (Buckingham Palace) el que a diario se realiza a las once de la mañana; y lo que no vamos a poder ver, por cuanto hoy no va a tener lugar el mismo (al parecer -se nos dice- la Reina está ausente y ese es el motivo...?).

     Ello nos rompe el esquema de visitas puesto que el microbús nos ha dejado cerca del palacio y seguidamente se ha marchado para volver una hora después, ya que son las instrucciones que ha recibido el chofer. Como luce un sol espléndido, "se nos concede tiempo libre" para deambular por los alrededores hasta que transcurran esos sesenta minutos de espera. Mi esposa y yo decidimos recorrer el cercano parque (St. James Park) y allí tomar alguna fotografía, pues desde el altozano en que nos encontramos (frente al citado palacio real) se domina el mismo; se ve muy concurrido, e igualmente observamos una gran laguna, en cuyo centro existen unos grandes surtidores de agua en forma de abanico y en la citada laguna y alrededores, son abundantes las aves acuáticas y otras "no acuáticas".

     Iniciamos el paseo y vamos admirando el buen cuido del mismo y el respeto que a todas sus instalaciones se presta, incluso a los animales que allí viven y proliferan (he visto, ardillas, pelícanos, palomas, patos de diferentes especies y otras aves acuáticas que no se definir) y los que se acercan sin miedo alguno a los visitantes, los que suelen "echarles algo de comer". Hay un cuidado césped en todo el parque, lugares reservados a los niños para que en él jueguen como tales; abundantes y grandes árboles; y "miles y miles" de plantas bulbosas de diferentes tipos y cuyas flores de variado colorido ya... "han salido para ver al Sol"; y al ser éstas tan abundantes, forman una especie de "encaje de vida y color", que resulta agradabilísimo de observar; en cierto modo celebro "la ausencia de la militar ceremonia", puesto que ello me ha permitido recorrer en casi toda su extensión éste gran parque y observar a través del mismo, "nuevas cosas favorables a los tan criticados ingleses"... Ana mi esposa no ha podido completar el recorrido y ha vuelto sola al lugar de espera, dice que "se ha cansado de tanto andar"...?

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

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23.8.19

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VIAJE A LONDRES  II

 

     Mientras hemos bajado del "reactor", nos hemos encaminado al lugar donde tenemos que recoger equipajes; salimos al exterior, ya con los mismos y llega un autocar a recogernos; hemos perdido una enormidad de tiempo, lo que unido al recorrido de esas aproximadas "treinta millas inglesas" que nos separan de la urbe londinense, van a ocasionar el que cuando lleguemos al hotel, hayamos perdido prácticamente toda la mañana, puesto que la circulación es muy lenta a medida que nos aproximamos a Londres (no existen buenas vías de comunicación o nos han llevado por algunas secundarias).

     En éste corto pero intenso viaje, vamos conociendo lo que nuestro guía define como "el Londres exterior" y el que difiere mucho del que normalmente nos ofrecen los noticieros o informativos televisivos; o las películas que aquí desarrollan su acción. Este Londres periférico es inmenso, generalmente compuesto por casas unifamiliares o pequeños bloques de pisos y bastantes espacios verdes o ajardinados (todas o casi todas las casas tienen jardín) así como zonas comerciales y donde predomina el pequeño comercio de todo tipo. La población es heterogénea y predomina en ella un "sinnúmero" (son abundantísimos) de individuos procedentes de lo que fuera el Imperio Británico (en mayoría negros, hindúes y otros tipos de "asiáticos, antillanos" o de la denominada "raza amarilla").

     Este es el Londres que también podríamos denominar... "más o menos rural" y que se extiende por la campiña inglesa (aquí no hay montes, cerros... menos aún montañas) y por ello nos da la sensación (al menos a mí) de que estamos cruzando a través de innumerables "pueblos provincianos", con un sabor y coloridos notables por lo variopinto de los mismos, ya que como antes dije, sus pobladores proceden de "todos los pueblos que un día conformaron el grande y potente Imperio Británico", por lo que también podríamos pensar (o decir) que estamos atravesando una "gran Babel", pero eso sí... "aquí todo el mundo habla inglés".

     A pesar de esta enormidad de espacio rural y urbano que ocupan alrededor de once millones de "londinenses", las comunicaciones urbanas (dicen que) son bastante buenas; y ello en base al ferrocarril de cercanías, el metropolitano y la gran cantidad de los famosos autobuses ("rojos de dos plantas") que cubren toda ésta gran megalópolis; la que sin embargo no está contaminada, puesto que esa gran circulación de vehículos de todo tipo (abundan igualmente los taxis, los automóviles particulares y todo tipo de vehículos comerciales y de reparto de mercancías) no deja humos ni malos olores de gases en demasía, por lo que deduzco que aquí deben imperar unas muy estrictas normas de circulación y cuido de los motores mediante filtros y periódicos controles; cosa digna de mención y de emulación, como otras cosas a las que más adelante me referiré; aunque se pueden sintetizar indicando que aquí existe un alto nivel cívico (educación) y ello se nota en cualquier lugar a poco que uno se fije en ello; y salvo en... "lo del idioma" (aquí no ceden... "sólo inglés") por ello resalta que en general el ciudadano sabe cuidar su ciudad y... "asimismo". He podido observar en un modesto restaurante muy cercano a una base de camionetas del "correo inglés" y donde hay cientos de ellas, el que éstos conductores al celebrar la comida del medio día, ninguno (reitero ninguno) toma bebida alcohólica alguna, por lo que deduzco que... "debe haber normas muy estrictas, ya que a los ingleses les gusta beber como a cualquier otro habitante del Continente"(1).

     Entre "unas cosas y otras" llegamos a nuestro hotel a las tres horas de "pisar tierra inglesa", lo que ya da una idea del tiempo perdido... por fin nos encontramos en el "Hotel Holiday Inn", un muy confortable y moderno hotel de "cuatro estrellas" situado en, "1 Kings Cross Road" y por tanto bastante céntrico o cercano al "corazón" de esta enorme ciudad.

     Como en el hotel sólo tenemos concertado el alojamiento y desayuno, tan pronto tomamos posesión de nuestras habitaciones salimos a buscar "donde comer" ya que el tiempo apremia. Como mi esposa y yo desconocemos el idioma nativo, nos dirigimos a un restaurante "italiano" que observamos frente al hotel y en el que entramos en la confianza que "nos entenderán"...

 

(1) Los ingleses cuando se refieren al resto de Europa, suelen referirse a ello y de ésta manera... "ellos no se consideraban europeos... ingleses sí"; "quizá ahora al pertenecer a la Unión Europea cambien un poco, pero les costará trabajo"... son muy suyos y les costará mucho tiempo y trabajo cambiar.

Lamentablemente la señora que nos atiende y que es de edad bastante "respetable" (única camarera del pequeño local) debe ser "pura inglesa" y no nos entendemos pese a que se muestra sonriente y se nota su afán de ser agradable a nuestra presencia, puesto que sonríe constantemente y nos muestra la carta... de la que elegimos "casi a ciegas" y curiosamente comemos bastante bien (yo al menos), e incluso acompañados de fresca cerveza... "italiana".

     Como antes indiqué, "vamos cortos de tiempo" y por ello tras comer con cierta celeridad, volvemos al hotel para descansar aunque ello sea un corto espacio de tiempo.

     A las dos de la tarde iniciamos lo que se denomina como "una visita panorámica de la ciudad", por lo que a dicha hora nos viene a recoger al hotel un microbús similar al ya descrito en la pasada madrugada (sólo que éste "si tiene buena calefacción") y en el mismo y acompañados de nuestro guía nos dirigimos a recorrer de forma rápida el centro de Londres y deteniéndonos sólo en tres lugares concretos; en la catedral de San Pablo, en la orilla opuesta del "Támesis", frente al famoso parlamento inglés y en un determinado lugar para desde él, tomar unas fotografías y luego desde allí, marchar en dirección a la abadía de Westminster, la que igualmente visitaremos. Como es lógico y normal, en éste veloz recorrido poco se puede retener del mismo, puesto que lo que va relatando nuestro cicerone es imposible de tomar o resumir, por ello sólo me referiré a las dos visitas importantes; catedral protestante (Iglesia de Inglaterra o "Anglicana") y la citada abadía, que pertenece a la Iglesia Católica.

     Nos detenemos en la entrada a la catedral de San Pablo y tras un corto espacio de tiempo para admirar su exterior, pasamos a "la cola" de visitantes que van a entrar a este grandioso templo y el que se visita "previo pago de un determinado importe". A la entrada se nos entrega un folleto impreso en español (loado sea Dios, los dirigentes de ésta Iglesia quieren ser "más comunicativos" que el resto de ingleses) en el que ya y en el centro del mismo, se lee muy claramente que... "mantener abierta la Catedral cuesta más de tres millones de libras esterlinas al año (o cinco libras por minuto). Le agradecemos mucho su colaboración"... (Copio textualmente)...? y lo que demuestra que... "si bien el reino no era de éste mundo, pero aquí todo cuesta una barbaridad".

     Lo primero que puede ver el observador es que ésta catedral o "primera Iglesia de una determinada confesión cristiana", desde el exterior guarda una cierta semejanza con la homónima de Roma, o sea la dedicada al "otro principal apóstol" (San Pedro) puesto que la gigantesca cúpula central es muy parecida a la romana, al menos así lo parece a quienes como yo "somos profanos" en detalles arquitectónicos; por ello me da la sensación que aquí quisieron "copiar" en algo a la de Roma y pese a que ésta "londinense", se terminara de construir en 1.710; quizá también por ello, si en Roma dedicaron el primer templo a Pedro, aquí lo dedicaron a Pablo, por aquello de que... "tanto monta, monta tanto y quizá más el segundo que el primero en lo que a la difusión cristiana por el mundo... se refiere...?".

     Sorprende al entrar en éste (repito grandioso) templo lo que se observa en su interior, puesto que a primera vista parece ser un templo católico "más"; y por tanto, está sobrecargado de riquezas de todo tipo ornamental; incluso hay profusión de imágenes, si bien no tan abundantes como en los templos católicos. Hay enormes mosaicos bizantinos donde el oro luce en todo su esplendor y son abundantes las obras de arte de todo tipo y materiales, por lo que repito y me afirmo en que éste "primer templo"... debió de ser pensado, construido y "equipado" como una réplica o contrarréplica del ya citado de San Pedro en Roma, para -quizá- rivalizar "con el papado" y demostrar con ello, el poder de la nueva Iglesia "cristiana" (a simple vista las dimensiones son similares a la basílica romana) la que indudablemente lo consiguió a través de la ampliación del poderío inglés con su ya mentado, Gran Imperio Británico.

     Hay multitud de visitantes hoy en el templo, es sábado y ello favorece la gran afluencia de "propios y extraños".

     Vamos recorriendo el templo donde no se está celebrando oficio religioso alguno, si bien se aprecian en el mismo clérigos y "clérigas" (observo dos o tres mujeres sacerdotes "o sacerdotisas") todos ellos vestidos de negro y con sotanas (algunos llevan un complemento de manto o toga de color rojo o púrpura); después pasamos a los enormes sótanos del mismo y los que en gran medida, están dedicados a "cementerio" de las más importantes personalidades del "Imperio"; por ello podemos observar la enorme profusión de tumbas, enterramientos varios, lápidas, mausoleos, etc. que allí existen; todo lo cual conforma el "gran panteón" bajo la custodia religiosa dominante, o sea lo de siempre... "consolidar el poder religioso-político- económico... o viceversa", a través de los ilustres muertos que de alguna manera (todos) colaboraron al esplendor del poder material, que es en definitiva lo que en general pretende el hombre de... "todos los tiempos"... salvo muy escasas excepciones.

     Salgo sorprendido de éste "gran templo" y en el que yo creí encontrar menor ostentación que la que he encontrado, puesto que yo pensaba que en los templos "protestantes", la idolatría y la parafernalia religiosa, serían cuasi inexistentes... me equivoqué.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

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22.8.19

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VIAJE A LONDRES  I

 

                CUATRO  DIAS  EN  INGLATERRA

                   (16 al 19 Marzo 1.996)

 

     Entre los viajes que tenía previsto efectuar con cierto interés, uno de ellos era visitar Inglaterra y concretamente la capital del denominado "Reino Unido de la Gran Bretaña".

     ¿El porqué de ello?... Siempre he sentido cierta admiración y respeto por los tan criticados ingleses, isleños belicosos y que siempre, "han vivido de espaldas al Continente al que pertenecen"; que poco fueron influenciados por el Imperio Romano, pese a que, "allí también implantara sus águilas"; y que a pesar de ello, supieron conformar primero una nación, luego un poderío naval y a través del mismo un gran Imperio, cuya fuerza ha servido para implantar su principal idioma (el inglés) en todo el mundo y principalmente, "en el mundo de los negocios", por lo que hoy, es la lengua imprescindible, para circular por esta "esfera que flota en el cosmos" y ello hay que reconocerlo pese a quien pese. Y aunque el segundo idioma hablado en este planeta sea el nuestro, o sea el ESPAÑOL,  que hoy hablamos  más de cuatrocientos millones (hoy más de 600), de hispano hablantes; los ingleses supieron imponerse con el suyo, tras ir anulando el anterior y poderoso Imperio Español, así como el idioma más viejo; o sea el latín de los romanos.

     También hay que destacar que ha sido un pueblo donde ha imperado la jerarquía ante todo; y prueba de ello es, cuanto aún supone para los ingleses "la corona, la reina o el rey reinante en cada momento del segundo milenio de Cristo".

     Pese a ello y celosos de sus libertades, "no tuvieron el menor inconveniente en cortarle la cabeza a uno de sus soberanos y ello, dentro de las leyes dictadas en su famoso Parlamento".

     Sabido es que Oliver Cromwel (1.599-1.658) motivado por "los abusos reales", se sublevó -junto con otros- levantó un ejército que derrotó al Rey y previa aprobación de la condena por aquellos parlamentarios, fue decapitado el reinante Carlos I; luego, visto que lo que Cromwel confió al Parlamento no funcionó, proclamó la república y fue nombrado "Lord Protector"; gobernando como "dictador" algunos años, pero fueron los suficientes para consolidar el sistema de gobierno inglés y empezar a consolidar el posterior prestigio británico y su Imperio... Al final volvió la monarquía, pero eso sí... "con bastantes menos poderes que los que ostentó hasta entonces"... y ahí sigue, ya que como dicen que dijera el destronado Rey de Egipto, Faruk I (1920-1965)... "en el futuro sólo quedarán cinco reyes en el mundo... los cuatro de la baraja... y el de Inglaterra".- Al parecer éste monarca sabía bastante de... "testas coronadas".

     Por todo ello "y algunas cosas más", yo tenía interés en visitar al menos, Londres.

     Se presentó la ocasión en las fechas arriba citadas y en un "viaje relámpago", marchamos a las británicas islas un grupo de conocidos y amigos, los que "al mando" del ya referido (en otros relatos) Carlos Avilés, visitaremos ésta gran urbe en el denominado "puente festivo de San José".

     Sólo componemos el grupo turístico quince personas.

     Iniciamos el viaje desde nuestra ciudad (Jaén) siendo las dos horas del día dieciséis; hace una noche de bastante frío y ello a pesar de estar ya "en puertas" la primavera y estar situados al Sur de Europa, pero lo climatología suele obrar así... "por contra en Inglaterra vamos a encontrarnos con unos días primaverales...?".

     Nos han preparado para la primera etapa del viaje un microbús, el que pese a parecer nuevo y de buena marca (Mercedes Benz) no cuenta con las prestaciones de calefacción normales y necesarias y por ello, pasaremos una noche de frío indescriptible (llega un momento en que tengo que envolverme rodillas y piernas con un chaquetón enguatado que llevo, e incluso protegerme oídos y garganta con una bufanda de lana)... el conductor no nos convence con las explicaciones que nos da, puesto que "dice" que el agua del radiador no alcanza la temperatura necesaria por el excesivo frío reinante en el exterior y de ahí el que notamos los pasajeros en el interior (el afirma que sí que recibe buena calefacción). Deduzco dos cosas; una, que la calefacción no funciona por cuanto está averiada y dos, que es el conductor el que ignora cómo poner el servicio en óptimo rendimiento, puesto que le observamos "tocar diferentes mandos" en el cuadro del vehículo mientras va conduciendo el mismo y por otra parte, el microbús cuenta con instalación de aire acondicionado distribuida por todo el vehículo; y todo lo que nos ocurre es incomprensible, puesto que la marca "Mercedes" (alemana) es lo suficientemente conocida y prestigiosa para prevenir éste mínimo servicio.

     Nos quejamos de todo ello casi todos los viajeros, pero "nos aguantamos" (que remedio) y así recorremos los más de 350 km. que nos separan del aeropuerto Madrid-Barajas y al que llegamos ateridos... esperamos y confiamos que sea arreglada la avería para nuestro regreso, puesto que -se nos dice- será igual vehículo el que venga a recogernos; no obstante se le advierte ello al chofer y se le indica que si no es solucionado, que la empresa propietaria envíe otro vehículo en condiciones óptimas y ello, por causas fáciles de comprender.

     Mal hemos empezado éste viaje a Inglaterra o a "la Gran Bretaña"; menos mal que el día "nos ha amanecido" muy soleado en España y como el hecho se produce ya entrando a Madrid, podemos ver la capital de España... "bañada en un brillante sol mañanero".

     Llegados al aeropuerto y a las instalaciones de "salidas internacionales", efectuamos los trámites necesarios; todo ello se desarrolla con normalidad y cierta rapidez. A las ocho y cinco minutos nuestro avión levanta el vuelo y pone rumbo a Londres, aeropuerto de Gatwick, donde llegaremos sin contratiempo alguno en una hora y cuarenta y cinco minutos, habiendo efectuado un buen viaje (en el que se nos ha servido un buen desayuno) a través  de España, el Mar Cantábrico, Francia y "algunas islas", ya que como tengo la suerte de ir en un lateral y el día está claro, disfruto de todo cuanto se me ofrece a través de la panorámica que me permite "mi ventanilla"; y repito... "he visto islas y la punta de una península"

     A mi regreso y "con los mapas en la mano", deduzco que deben ser las denominadas "Islas Anglonormandas" ("Channel Islands") de soberanía inglesa, pese a que están muy cercanas a la ciudad y puerto franceses de Cherburgo; y las que hemos sobrevolado una vez pasado por la Península de la Bretaña francesa.

     Son las nueve horas cincuenta minutos cuando llegamos al aeropuerto inglés, pero como aquí tienen un horario diferente "al que rige en el Continente" (una hora menos) ganamos una hora de "tiempo útil", puesto que se nos indica que... "en el Reino Unido de La Gran Bretaña... son las ocho horas cincuenta minutos...?".

     Al bajar a tierra lo primero que vamos a notar es el cambio climático, hay niebla si bien no muy espesa; hace bastante frío y se nota una intensa humedad; pos

teriormente empezará a llover y lloverá con cierta intensidad alrededor de unos treinta minutos mientras efectuamos el recorrido desde el aeropuerto hasta Londres, capital distante unos cincuenta kilómetros (aquí no cuentan en kilómetros, sino en "millas" (1.609 metros) por lo que hay que hacer cálculos cuando se ven las señales o indicadores de las carreteras inglesas.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

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21.8.19

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VIAJE A PAÍSES ALPINOS   y  XVIII

 

 

     Hemos llegado a Barcelona, alrededor de las veinte y quince y tras atravesar la ciudad, llegamos a donde se encuentra nuestro hotel. Se trata del "Hotel Almirante", situado en la Vía Layetana de esta ciudad condal, de la que poco vamos a ver, puesto que llegamos rendidos, tomaremos las habitaciones, descansaremos todo lo posible (es un buen hotel) y luego saldremos a cenar "algo ligero" en lugar cercano al hotel, acostándonos temprano, puesto que mañana nos aguarda la etapa final del viaje y en la que recorreremos alrededor de novecientos kilómetros. Es muy pesado viajar así, pero... "indudablemente se ve mucho más, sobre todo aquel que sabe mirar con atención, todo cuanto pasa ante sus ojos"... esto puede compensar muchas veces, aunque luego en otras... "uno lamente cien veces el haber emprendido un viaje en el que casi cada día, se recorren medio millar de kilómetros", pero "hoy el turismo es así".

     Como quiera que venimos "hambrientos, de Francia", pese al cansancio, salimos a la calle y como "puerta con puerta" y junto a nuestro hotel, existe un bar-restaurante (cuyo nombre es "El Reloj") terminamos entrando en él y lo hacemos tras un largo paseo por los alrededores, lo que hemos realizado debido a la temperatura tan agradable que esta noche hace en Barcelona.

     Entramos mi esposa y yo (luego nos seguirán gran parte de los componentes de nuestro grupo) y allí tomamos un par de cervezas "al grifo" y unas tapas, lo que nos va a servir de cena y lo que nos va a "sentar muy bién", puesto que ya nos encontramos en España y terminaremos satisfechísimos, yo incluso tomando un par de copas de buen "cava español" y fumando mi segundo cigarro puro, hablando amigablemente, tanto con mis compañeros de grupo, como con el propietario y empleado de este establecimiento, al igual que con algún cliente, sin que en ningún momento hayamos oído palabras en "catalán"; y pese a encontrarnos en el centro de "la capital catalana"... ¿respeto, cortesía... o es que en Cataluña se habla bastante menos catalán del que se dice en la prensa y que incluso crea polémicas, como las que actualmente hay?... no lo sé, pero lo que cuento lo viví y fueron más de dos horas en aquel céntrico y bastante concurrido establecimiento hostelero, en el que me sentí satisfecho al igual que si hubiese estado en cualquier otro lugar de España... ¡Oh España!... ¡Qué malísimos políticos tienes... casi siempre!

     Nos retiramos a dormir y lograremos hacerlo felizmente en este confortabilísimo hotel barcelonés.

     Es de noche cuando nos despiertan en este jueves veinticinco de noviembre, son las seis treinta y yo ya me encuentro metido en la bañera y dándome un reconfortante baño de agua caliente, que me prepare para el largo viaje de hoy. Tanto mi esposa como yo hemos dormido muy bien; recogido el equipaje, bajamos a desayunar, siendo de los primeros en hacerlo y por ello me da tiempo suficiente para salir a la calle y dar un paseo, mi esposa prefiere quedarse en el hotel.

     En la calle hace una temperatura ideal, se nota que nos encontramos en la "España mediterránea"; acaba de amanecer, miro y veo volar en el cielo a las gaviotas y aprecio en las calles la febril actividad de la Barcelona "fabril" o industrial; adquiero un diario de tirada nacional ("ABC") puesto que llevo doce días sin apenas "saber nada de España"; y curiosamente, no echo de menos ello. Tristemente en la portada del diario ya viene resumida la información nacional... "en España las cosas económicas y sociales siguen mal... los gobiernos socialistas, aquí tampoco funcionan bien", aunque por otra parte, parece ser (a mí me lo parece) como si, "todos los sistemas" hubiesen fracasado ya en este pobre mundo y consciente o inconscientemente; ya estemos caminando hacia "otros nuevos", los que por otra parte ni se aprecian en el horizonte...?, hay gran incertidumbre, entre tanta podredumbre y tanto sinvergüenza como hay en la política y a todos los niveles... ¿el pueblo?... ¡pobre "res"!.

     Por fin emprendemos nuestra última etapa y "a bordo de nuestro autocar", siendo las ocho y cinco de la mañana salimos de la puerta del hotel y reemprendemos el viaje de regreso.

     El tiempo se nos muestra entre claro y nublo, ha llovido esta pasada noche, se nota en las mojadas calles; más adelante y en algunos lugares encontraremos cierta cantidad de neblina; más entrada la mañana aclarará e irá mejorando el día a medida que avanzamos hacia el Sur, hasta quedar totalmente raso y el Sol lucirá con todo el esplendor con que suele hacerlo en el Levante y Sur español... ¡Ah mañana, que feliz seré (pienso) cuando pasee por mi vieja ciudad!... mucho más antigua en la historia, que casi todas cuantas hemos visitado en este viaje, puesto que tiene más de dos milenios datados en la historia del hombre "europeo". Sonrío mientras pienso lo que antecede y me viene al recuerdo lo que hace bastante tiempo oí contar a un viejo arriero, el que se ganaba la vida con una reata o recua de burros de carga y el que me aseguraba que... "los burros de carga andaban más de prisa en el último acarreo del día y ya de regreso al abrevadero, a la cuadra y al pesebre". Sonreía aquel viejo arriero, al contar como aquellos animales, "corrían ligero en busca de la paz de su hogar y pese a que esa carrera se producía cuando más cansados estaban del duro trabajo cotidiano al que eran sometidos".

     Creo que a los humanos, nos ocurre muchas veces lo mismo que a aquellos burros de aquel viejo arriero.

     Prosigue nuestro viaje y no ocurre nada importante que contar, salvo que llevamos más de seis mil kilómetros recorridos, la mayoría de ellos por vías de la Europa de allende Los Pirineos; y no hemos tenido que detenernos por motivo de "obras en carretera", sin embargo en la carretera que va de Valencia a Madrid y entre Utiel y Motilla del Palancar, nos detienen porque hay obras en la carretera y permanecemos inmóviles... "nada menos que treinta minutos"... "España es diferente"...?.

     Sobre las tres de la tarde nos detenemos en un lugar a caballo de la carretera y cuyo nombre es "Graja de Iniesta" y que pertenece a la provincia de Cuenca, núcleo habitado que está situado ya en las llanuras de la Meseta Inferior de Castilla. Este lugar está dotado con diferentes restaurantes y en los que suelen comer los camioneros. Entramos en uno de ellos y allí -por fin- "comemos a la española".

     Mi esposa y yo tomamos unos entremeses de embutidos y queso "manchego", de primer plato espinacas con jamón y huevo, y de segundo, unas riquísimas chuletas de cordero "a las ascuas", regado todo con "vino tinto de la tierra"; y tomando de postre un flan "casero"; después café y... "es claro que yo enciendo un cigarro puro", el que me fumo plácidamente y el que "me sabe muy bien y pese a cuanto prediquen los no fumadores, o fumadores ya reconvertidos"... Quedaré tan bien alimentado y tan satisfecho, que luego ni cenaré en mi casa, ni me fumaré mi segundo puro "del día"..."del tabaco no se debe abusar".

     Cuando salimos al exterior ya se nota "el frío de la meseta", si bien este nos resulta un soportable "fresco", comparado con el que hemos soportado días atrás en Los Alpes, el que algunos días (nos lo asegura nuestro guía) ha llegado hasta los dieciséis grados bajo cero...?.

     Son las 17,45 h. cuando reemprendemos viaje y un poco después "giramos" dejando esta carretera en Motilla del Palancar, tomando otra que nos llevará hasta Manzanares, en dirección Oeste... y ello me va a permitir "degustar" la enorme belleza de una maravillosa puesta de Sol, en esta gran llanura donde solo existen los relieves que aportan las grandes extensiones de, "cepas de vid y algunos dispersos olivos".

     Este bellísimo espectáculo durará más de media hora y en este tiempo... "el espíritu vuela en pos de esos tenues reflejos de luz crepuscular, los que para mí, representan siempre... un mensaje de paz y esperanza divina"... ¿porque será? Observo que a algunos viajeros no les agrada "el espectáculo"; y la verdad no lo comprendo... "pero ya se sabe que en gustos...?

     Nos detendremos pasado Manzanares en un establecimiento de carretera, para allí "estirar las piernas" y tomar algo quien desee hacerlo (yo no) y proseguiremos viaje, el que terminará felizmente.

     Cuando llegamos "a las puertas de mi ciudad" (Jaén) son ya las 21,20 horas, pregunto al chófer, si lleva anotado o sabe la longitud del recorrido total y afortunadamente me lo dice.

     Hemos recorrido seis mil ochocientos cinco kilómetros, más los que hemos realizado a pie en las visitas turísticas. Venimos (al menos yo) "molidos" por el ajetreo de tan largo viaje, pero yo vengo satisfecho y contento... "he visto y oído mucho y se un poco más".

 

F I N

     Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

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20.8.19

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VIAJE A PAÍSES ALPINOS  XVII

 

 

     Ya en las habitaciones de "nuestro hotel suizo"…  Y después de un necesario aseo y un corto descanso, salimos mi esposa y yo a dar un paseo por la ciudad. Nos han otorgado dos horas "libres" antes de la cena y las vamos a aprovechar viendo lo que podamos en esta noche "ginebrina". Empezamos a andar por esta cosmopolita ciudad, que cuenta con unos 330.000 habitantes, amén de la gran población flotante que debe existir aquí, debido a las continuas reuniones internacionales, que la política mundial convoca aquí, lo que obliga a mantener innumerables "sedes permanentes" a muchos países.

     También existen aquí "un enjambre" de bancos, que como sucursales de los de otros países, intervienen en negocios, junto con los no menos abundantes bancos suizos, lo que dice bién a las claras que aquí, se deben mover enormes intereses de todo tipo y donde "no deben faltar los de dudosa limpieza", ya que es claro que... "política y negocios, suelen ir muy unidos". En nuestro paseo, podremos ver, más de una sucursal de bancos españoles.

     En nuestro recorrido veremos igualmente restaurantes de países de "las cinco partes del mundo", también encontraremos alguno español, cuyas cartas de menús, están expuestas al público en idioma "español"(1) encontraremos abundantes (también) establecimientos de joyería, e incluso... "prostitutas de alto nivel, situadas en solitario y en lugares estratégicos de este centro ciudadano", donde (seguro) que... "casi todo se compra y se vende"; y donde "el dinero fácil, debe correr en abundancia"

     Sigue aquí "el frío siberiano". Y poco más puedo decir de lo que he visto en esta ciudad, que en definitiva me parece es... "una ciudad más del mundo de los negocios" y donde lo práctico se impone, puesto que también he visto varios ("y grandes") establecimientos de la denominada "comida basura" y ello, por sí mismo, me dice, "la nueva marcha de esta vieja y legendaria ciudad", donde también se ve mucha abundancia de "gentes de color", que indudablemente están aquí para realizar todos cuantos servicios "los europeos" no quieren hacer.

     Cansados de andar y bastante incómodos por el intenso frío, volvemos al hotel, observando que ya ha cerrado casi todo el comercio y la ciudad empieza a quedarse bastante "solitaria".

 

(1) Ya y afortunadamente, la Real Academia ha adoptado la palabra ESPAÑOL, para definir... "un idioma que da habla a muchos países".

                             

 

     Hasta las nueve no tendremos la cena, por tanto subimos a nuestra habitación; y ya en ella, para "pasar el tiempo", sintonizo la radio que en la misma existe y por pura casualidad, "aparece radio Berna y hablando en español", la que está ofreciendo un informativo para todos los países de habla hispana.

     Por este noticiario me informo que el ministro español de gobernación (Sr. Corcuera) ha dimitido hoy, cosa "sin mayor importancia para mí", pero sí que me llama la atención otra noticia y es la siguiente... "doscientos okupas (desarraigados que suelen ocupar edificios vacíos o abandonados) han sido desalojados de unos edificios privados, mediante la fuerza policial, auxiliada por los bomberos, los que han empleado sus mangueras a presión en "baldear" y echar a estos okupas"...?

     Es claro (la noticia me lo confirma) que aquí en Suiza (el hecho que refiero ha tenido lugar en la propia Berna) no se andan con "muchas contemplaciones", para hacer cumplir "su ley", creo  que por ello y en contraposición con otros países (entre ellos España) aquí no existen ni negocios, o comercios "blindados", ni cierres o rejas "carcelarias"; y por ello, hemos podido ver, incluso joyerías, exponiendo en sus escaparates piezas de un cierto valor apreciable (en millones de pesetas) y las que protegen solo cristales de mayor o menor grosor, pero cristales al fin y al cabo. También he visto puestos de venta de periódicos instalados en las aceras de las calles y donde se practica el autoservicio, donde el cliente, coge el periódico y deposita su importe en una ranura, que tiene una caja metálica de construcción muy sencilla, anexa al citado puesto y ello, "funciona"; lo que demuestra que aquí hay mucha educación cívica o que... "las leyes suizas, surten el efecto deseado y las gentes tienen el suficiente respeto o miedo y... las cumplen"

     Llega la hora de cenar y ya reunido el grupo, marchamos a un cercano restaurante donde celebramos la cena ya concertada y pagada, donde nos sirven una buena cena, personal que habla español (portugueses) lo suficientemente claro, como para que nos entendamos perfectamente en la petición de servicios extras, que algunos solicitamos (bebidas, café, etc.) amén del pago de la cuenta correspondiente y; "alguna otra comunicación humana".

     Volvemos al hotel, en cuyo hall, nos reunimos unos cuantos componentes del grupo y allí fumamos o charlamos, hasta que llegado el momento nos retiramos a descansar, para ir "bien preparados" en la larga etapa de mañana (Ginebra-Barcelona).

**********************

     Veinticuatro de noviembre; hoy hemos salido puntualmente del hotel, son las 7,30 h. cuando emprendemos viaje. Ginebra ha amanecido nevada y ello visto a la tenue luz del amanecer, es un bello espectáculo difícil de describir, ya que la abundancia de parques y jardines y en éstos, de árboles centenarios, aumenta el encanto de esta nevada, puesto que la nieve  en las edificaciones ciudadanas no resultaría así, ya que en mayoría, son de estilo funcional y moderno. El día está muy nublado e incluso con niebla... cae la nieve. Este mal tiempo, o tiempo desapacible, nos va a acompañar a lo largo de toda la mañana.

     Son las ocho y sigue cayendo "una buena manta de nieve", cinco minutos después estamos cruzando la frontera franco-suiza. Bien "entrados" en Francia, sigue nevando abundantemente, lo que no entorpece nuestro viaje, el que seguimos a buena velocidad.

     Pasaremos a través de gran número de túneles, algunos de ellos "larguísimos"; atravesaremos innumerables montañas y pasaremos por altos viaductos, "que cortan" muy estrechos valles, todo ello cruzando "estos" Alpes franceses y la denominada "Alta Saboya". Bordearemos algunos lagos (entre ellos el "Nantua") y lagunas, así como gran cantidad de ciudades y poblaciones menores. Empezamos a notar un viento fuerte.

     A las nueve, la nieve se torna en lluvia muy fuerte, demostrando con ello que hemos bajado significativamente de altitud. En los campos por donde atravesamos ha desaparecido la nieve; sigue la niebla, si bien se va aclarando poco a poco hasta desaparecer totalmente. A las once deja de llover y empieza a aclararse el día, todo lo cual nos alegra "el ánimo", puesto que el recorrido de hoy (Ginebra-Barcelona, más un desvío) representa rodar en alrededor de ochocientos kilómetros.

     Realizaremos dos paradas, la primera "técnica" y por tanto prevista, la segunda será obligada y por cuanto el plástico colocado en el ventanal roto, ha cedido debido a la lluvia y al viento reinante y no ha habido más solución que detenerse y tratar de arreglarlo en una de las áreas de servicios de las autopistas francesas. Menos mal, que el chófer viene previsto y logra repararlo satisfactoriamente, lo que nos permite seguir viaje... "luego lo terminará de arreglar de forma definitiva, en el lugar donde comeremos y este arreglo nos servirá hasta nuestro destino final".

     El mal tiempo y esta imprevista parada, nos va a ocasionar unos considerables retrasos en el tiempo previsto y por todo ello, el viaje de hoy se va a alargar durante dos horas más, las que nos van a resultar muy pesadas, puesto que vamos a estar viajando durante trece "larguísimas" horas; y ello pese a que a partir de las doce de la mañana, ya dejó de llover y "un cierto buen tiempo nos acompañó hasta llegar a Barcelona".

     Así y a las quince horas (3 de la tarde) salimos de la autopista y nos desviamos... y por fin (hubo hasta un despiste del conductor y guía)... llegamos al lugar donde se nos servirá la comida del medio día, la que se nos prometía espléndida (y lo será) pero la que vamos a degustar ya "muertos de hambre", y con dos horas de retraso; "en fin son cosas que ocurren en los viajes", donde lo imprevisto puede surgir en cualquier momento.

     Este lugar a donde hemos llegado, es conocido como el "Chateau Gaussan", por tanto se trata de un castillo y el que data del Siglo XIII; y el que se encuentra cercano a Narbona y más cercano aún, a la vieja y abandonada (hoy en restauración) Abadía de "Fuente Fría", a la que perteneció este castillo y donde (se nos dice) era el lugar donde los frailes, guardaban "las cosechas de sus posesiones de aquella zona"...? El castillo es almenado, construido totalmente de piedra y tiene torres de defensa, no así el clásico foso que lo aísle. Parece que igualmente fue residencia palaciega de alguna familia noble, puesto que las puertas y ventanales de la fachada oeste (es cuadrado) así me lo indican (no he encontrado datos, ni del castillo, ni de la abadía y la verdad, me hubiese sido grato, saber algo más).

     Entramos por la puerta principal de esta fortaleza "en campo llano" (curiosamente no se encuentra sobre ninguna colina y pese a que hay algunas cercanas); y pasamos a lo que debió ser el patio de armas, de allí entramos en "los establos o cuadras", los que han sido acondicionados para instalar en ellos un amplísimo comedor rústico. En la entrada se nos ofrece un vaso de un buen vino, el que tiene "cuerpo" y resulta un poco dulzón, pero el que nos cae "la mar de bién", puesto que nos termina de "irritar" nuestros ya estragados jugos gástricos, los que están "clamando por recibir alimento". Tomamos asiento, en rústico bancos, junto a similares mesas en las que ni hay mantel. En esta amplísima estancia, hay otros grupos ya instalados y que han comido ya.

     De inmediato se nos empieza a servir "una explosiva comida", compuesta de abundantes entremeses de diferentes embutidos y paté; y después y como "plato fuerte", unas habichuelas (judías) rojas, las que vienen en una gran cazuela de barro y donde junto a ellas, vienen troceados diferentes embutidos y todo ello a su punto, como lo demuestra la humeante cazuela que nos dejan sobre la mesa y de la que nos vamos sirviendo. Todo ello regado con "vino a discreción", pero de una calidad inferior al ya descrito, pero que también resulta bueno, puesto que igualmente procede de, "las bodegas del chateau". De postre nos sirven un trozo de pastel de manzana (que algún goloso compañero, repite más de una vez). Todo ello lo recibimos como "una bendición", puesto que desde que desayunamos esta mañana, han transcurrido casi ocho horas y por ello es fácil imaginar el... "como hemos llegado a las puertas de este castillo". Donde felizmente nos ha sorprendido la abundancia descrita, ya que Francia no se caracteriza por ello, sino todo lo contrario.

     Reposamos tan opípara comida, la que yo culmino encendiendo un "hermoso" puro, que afortunadamente me fumaré con cierta tranquilidad; en parte sentado en tan pintoresco comedor y en parte, oyendo tocar el piano a Carlos, el que ha descubierto en una estancia anexa al patio ya citado, una sala de espera o de "reposo o sobremesa"; y donde nos reunimos un grupo... y el resto, me lo fumo paseando por las afueras de esta fortaleza, donde existe un parque con árboles centenarios y donde, reina un ambiente bastante frío (agradable en estos momentos) acrecentado por la humedad que aporta el cercano Mar Mediterráneo; todo lo cual, me viene estupendamente para "quemar" algunas de las muchas calorías ingeridas hoy (otros compañeros salen al igual que yo). Después tomo alguna fotografía como recuerdo y ello ya es cuando la luz del día va oscureciéndose y anunciando la muy cercana noche.

     Son más de las cinco de la tarde, cuando subimos al autocar y marchamos "contentos y felices, cantando e incluso contando chistes, chascarrillos o diferentes anécdotas"; y con todo ello, recorremos un buen trecho de la última etapa del día, hasta que vamos quedando adormilados por el sopor digestivo, el cansancio y la noche que nos cae "encima" antes de llegar a la frontera española, la que cruzamos felizmente y así continuamos viaje.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

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19.8.19

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VIAJE A PAÍSES ALPINOS  XVI

 

     A las 15,15 h. estamos entrando en la capital del Tirol (Innsbruck) y lo hacemos con sol y sin nieve, que incluso hemos dejado muy atrás en los campos y la que tampoco encontramos en la ciudad, salvo en las altas montañas que "cierran" este valle y en las que sí que se aprecia gran cantidad de nieve, si bien no hay ni una sola nube en las alturas, por lo que incluso podemos apreciar ciertas lejanas instalaciones, que deben ser estaciones de alta montaña y donde indudablemente, se estará esquiando en estos momentos.

     Nuestra guía dirige el autocar y nos lleva en primer lugar, a las instalaciones deportivas, donde se celebraron hace solo unos años, dos olimpiadas de la nieve o "juegos de invierno", pudiendo llegar en autocar hasta muy cerca de las mismas y recorriendo a pie el resto, hasta llegar donde están instalados los "famosos anillos olímpicos" y las grandes planchas de bronce, donde constan los nombres de todos los ganadores de las diferentes pruebas celebradas en los ya referidos juegos "mundiales"... Desde esta soberbia atalaya, tomamos diferentes fotografías y podemos apreciar aún mejor este valle y sus grandes montañas, totalmente blancas por la nieve y las que aún iluminan el sol en sus crestas o altas cumbres.

     Regresamos donde nos aguarda el autocar y al paso, visitamos una gigantesca estatua, dedicada a un "héroe tirolés", cuyas gestas nos relata Teresa. Se trata de la dedicada a Andreas Hofer y la que conmemora las luchas por la independencia del Tirol... "nacionalista", que trajo en jaque al "Imperio"; y el que murió fusilado, por querer la independencia de su país.

     De allí bajamos a ver  algunas iglesias, algunas de las cuales mantienen anexo el cementerio parroquial; aquí también son abundantísimos los templos del rito Católico, puesto que Teresa nos asegura que existen treinta y seis iglesias del citado rito, amén de dos más "protestantes". Visitamos algunos monumentos y el palacio imperial, así como "el famoso tejadillo de oro", la Torre de la ciudad, catedral de Santiago, etc.; todo lo cual sólo vemos por fuera, mientras oímos las explicaciones que nos va dando Teresa.- De esta forma, paseamos por las calles de esta pequeña ciudad, "cortada en dos" por el río "Inn" (del que toma el nombre) y que cuenta con algo más de cien mil habitantes y la que posee una universidad, "enorme" por la cantidad de estudiantes que a ella acuden y que nuestra guía asegura suman más de treinta mil... cae la tarde y enseguida la noche y con ellas... "cae un frío enorme" y que baja de las nevadas montañas, el que por su intensidad nos resulta muy desagradable, puesto que es agravado por un tenue vientecillo que nos penetra... como si viniese "cargado de agujas heladas". Se nos da una hora de tiempo libre, para que recorramos libremente el centro de la ciudad, "a nuestro aire".

     El grupo se disgrega y mi esposa y yo marchamos solos; queremos llamar por teléfono y lo hacemos en una cabina, después Ana compra algunas cosas típicas, entre ellas, dos preciosos llaveros fabricados con un célebre cristal (Swarovski), cuyas factorías radican aquí y con cuyo material "semi-precioso", realizan verdaderas maravillas innumerables artistas y artesanos especializados (se exporta mucho al extranjero) también compramos un sombrero tirolés, encargo que nos hizo nuestra hija menor... y luego paseamos y visitamos algunos comercios y grandes almacenes, los que "bullen" por la gran afluencia de clientes que compran ya... "lo de Navidad"; así hacemos tiempo hasta que por fin... "muertos de frío, subimos de nuevo al autocar", el que nos lleva de inmediato al hotel.

     Llegamos casi a las siete y por tanto ya muy entrada la noche, al denominado "Austrotel-Innsbruck", el que se trata de un edificio de cuatro plantas, estilo "tirolés" y que está instalado a las afueras de la ciudad. La apariencia del mismo es atractiva, si bien nos han asignado una habitación en la planta baja, en la que al entrar, notamos está "helada", puesto que tienen cerrado el paso de la calefacción que alimenta el único radiador... ¡qué falta de consideración hacia unos viajeros, que tienen reservadas y pagadas por anticipado sus habitaciones, en un país tan frío como este...! Incomprensible este proceder, que se repite en todas las habitaciones, como luego comentamos entre los compañeros del grupo... y como la temperatura de la calefacción, más bién es baja, pues no llegaremos a "entrar en calor en toda la noche". Yo me recupero del frío, dándome un baño de agua caliente, que sí que hay abundante (menos mal).

     Cenamos aceptablemente y nos acostamos temprano, puesto que mañana repetiremos el horario de salida y marcharemos en dirección a la cercana Suiza. De cualquier forma el día (para mí) ha sido muy positivo..."yo he aprendido mucho y a ello es a lo que vengo, principalmente".

******************

     Veintitrés de noviembre... empezamos a vivir un nuevo día.

     El teléfono nos despierta a la misma hora de ayer, efectuamos nuestro aseo, desayunamos y a las siete y treinta y cinco, nuestro autocar emprende de nuevo la ruta; ha helado muy intensamente esta noche, ello se nota en la fuerte escarcha que cubre los campos que rodean Innsbruck; el chófer comenta que ha oído decir en el hotel, que la pasada noche se han registrado temperaturas de más de diez grados bajo cero. Hay brumas en el cielo y como es lógico... sigue haciendo mucho frío.

     Rueda nuestro autocar por los alrededores de Innsbruck y en breve tomaremos la dirección de Ginebra, ciudad suiza que será nuestro destino de hoy y que dista unos seiscientos kilómetros.

     Sobre la neblina que flota encima de los campos y laderas montañosas, "nos sale el Sol" y éste ilumina las montañas que nos rodean, o mejor dicho... ilumina las crestas de la mismas y sus cotas más altas, así podemos ver en toda su intensidad, los picos nevados, en un espectáculo de sol, nieve y cielo azul, que resulta bellísimo en su conjunto... son las siete cuarenta y cinco, cuando nos adentramos en la autopista.

     Sigue sin haber nieve en todos estos valles por los que discurre la carretera, luego más adelante sí que la encontraremos en otros, que indudablemente están a más alto nivel de altitud, pero a pesar de ello, parece ser que vamos a tener un día "de suerte" y el buen tiempo nos va a acompañar en gran parte del mismo, donde va a lucir el Sol en su plenitud y por tanto, seguiremos viendo estos cielos de un azul "especial".

     Todos estos valles están cultivados con intensidad y los bosques cubren las laderas de las montañas hasta casi sus cúspides. Por descontado que cada valle tiene "su río" y el que discurre con abundantes y limpísimas aguas; existen muchas viviendas, las que en mayoría están diseminadas por las zonas cultivadas de estos valles, por ello los núcleos principales o municipios, suelen ser pequeños, destacando en ellos las esbeltas torres de sus iglesias, las que suelen ser muy puntiagudas y con "muy afilados campanarios, que apuntan hacia el cielo". Cruzaremos a través de innumerables túneles de diferente longitud, algunos de más de cinco kilómetros de recorrido, destacando sobre todos ellos, el considerado "mayor" (creo que es el más largo de toda Europa) y el que como todos, lleva un nombre... éste es el denominado de, "Arlberg" y cuya longitud es de casi diecisiete kilómetros, concretamente 16,800 y el que perfora una cadena montañosa cuya denominación es la de, "Vorarlberg"; este es de los de peaje y por tanto antes de entrar hay que pagar el canon establecido.

     Cuando salimos de este larguísimo túnel (el que como todos, tiene, amplios servicios de escape, socorro y ventilación, amén de buena iluminación) son las 9,15 h. y de inmediato encontramos muy abundante nieve, la que cubre todo el valle y llega hasta el borde de las abundantes aguas que discurren por sus partes más bajas; parece ser como si a través de este túnel... "hubiésemos entrado en el corazón de Los Alpes".

     Son las diez de la mañana, cuando llegamos a la frontera de Liechstenstein, pequeño país independiente, regido por un príncipe de igual título (es por tanto, "un principado y también un paraíso fiscal") pero cuyas fronteras vigilan y cuidan funcionarios del Gobierno Helvético; así pues, son gendarmes suizos los que nos revisan los pasaportes (lo que hacen, subiendo directamente al autocar y realizándolo todo con gran rapidez) dejándonos entrar en este pequeño país de habla alemana, cuya extensión es sólo de ciento sesenta kilómetros cuadrados; y cuenta con alrededor de veintiocho mil habitantes, siendo su moneda el franco suizo y su religión, católica en mayoría (90 % y resto de protestantes).

     Pasada la frontera nos detenemos en este puesto fronterizo, ya que hay viajeros que quieren cambiar moneda y otros necesitamos buscar unos aseos. Yo entro en unos servicios públicos, donde hay hasta "calefacción" y son... "hasta gratuitos".

     Todo está cubierto por la nieve; seguimos viaje y nos vamos a detener en la capital de este Estado (Vaduz) donde permanecemos unos treinta minutos y en la que a pleno sol, tomamos algunas fotografías o entramos en algún café, o damos un pequeño paseo (cada cual según ha creído oportuno de como emplear su tiempo).

     Son aproximadamente las once, cuando reemprendemos nuestro viaje y lo hacemos ahora en dirección a Berna (capital de la "Confederación Helvética"(Suiza); ciudad no prevista en nuestro itinerario, pero la que vamos a poder ver y visitar, puesto que vamos muy bién de tiempo esta mañana y turísticamente, es mucho más interesante que en la que pernoctaremos esta noche.

     Berna es algo así como "la síntesis de toda esta confederación de cantones suizos"; y quizá por ello la eligieron como capital, de este complicado y muy próspero país, el que no tiene ni idioma propio (se habla alemán, francés e italiano y ello dependiendo de la región) ni muchos "prejuicios"... ni tampoco está (o ha estado) ligado a "todas las alianzas que han asolado el mundo con sus guerras"; de ahí esa prosperidad y esa paz interior, que mantienen desde hace bastantes siglos, cosa felicitable por demás, ya que hay que reconocer lo bién gobernados que siempre han estado los suizos, pese a que allí, "no votaban la mujeres"...?

     A medida que vamos penetrando en Suiza, se van ensanchando los valles, los que llegan a ser amplísimos y con grandes llanuras. En estos valles no hay nieve, ni al parecer en estas tierras del fondo hace mucho frío; quizá porque al ser amplias "hoyas" resguardadas por altas montañas, el Sol es recogido con gran intensidad por estas enormes "calderas naturales"; y todo ello repercute en la fertilidad de estas tierras, en las que incluso vamos a encontrar algún rebaño de ovejas pastando tranquilamente en ellas y a algunos caballos, realizando igual cometido, si bién a estos últimos los han cubierto en sus lomos con amplias telas, mantas o "gualdrapas". Destaco todo ello, por cuanto desde que entramos en los Alpes italianos, hasta este preciso momento, no recuerdo haber visto "ni un caballo, ni una vaca, ni una oveja", por lo que deduzco que estas ganaderías, en ésta época están todas bien resguardadas en los establos.

     También estamos viendo lagos con cierta profusión, puesto que en este recorrido abundan los mismos y que son de "todos los tamaños imaginables" y entre los que destaca el mayor de todos, o sea el "Lemán" y el que bordearemos desde Lausana hasta Ginebra, si bién este último apenas si veremos por cuanto nos cae la noche, apenas llegar a las inmediaciones del mismo.

     Va transcurriendo el tiempo y en el transcurso del mismo, pasamos por Zurich y otras importamos ciudades; a las 13,30 h. estamos entrando en Berna, dejándonos el autocar en un lugar céntrico de la ciudad, puesto que bajamos "a las puertas del Hotel Metropol", el que está situado en el centro de la antigua ciudad; Berna está nevada, si bién no con intensidad. Se nos conceden dos horas de tiempo libre, por tanto cada cual las emplearemos según nuestros gustos y preferencias.

     Mi esposa y yo, de inmediato marchamos a realizar lo principal a esta hora del día, o sea comer; entramos en un restaurante italiano, situado en la calle central (calle porticada en ambas márgenes y cuyo nombre desconozco) y cercano a la famosa torre del "reloj astronómico". Decidimos este establecimiento, más por la facilidad de entendernos en su idioma, que por otra causa.- Afortunadamente y nada más tomar asiento en el mismo, nos atiende un camarero español (es gallego) nacido en Vigo, el que amablemente nos traduce la carta y nos facilita la elección del menú; comeremos bién y tomaremos café, todo ello a precios bastante altos y ello debido al... "alto nivel de vida que existe en Suiza y que repercute en todo cuanto se compra y se vende".

     Este camarero que dice estar ya harto de hablar alemán, se muestra con nosotros bastante conversador y es claro que disfruta enormemente hablando con nosotros un idioma común (1) y nos dice, entre otras muchas cosas, de incluso su vida privada... "la crisis económica ya se nota en Suiza, si bien él se gana aquí la vida "muy bién" y que "sueña en algún día no muy lejano... volver a su querida Galicia" y allí disfrutar la casa que ya tiene y que ha conseguido, precisamente... con lo que aquí ha ganado y ha sabido ahorrar (haciendo enormes economías, esto no lo dice él, lo afirmo yo) a lo largo de los ya más de veinte años que lleva trabajando aquí y los que aún le quedan; y en los que piensa seguir ahorrando todo lo suficiente para "volver sin problemas"...? Firmemente deseo lo consiga este "hombre vital".

     Después de comer, realizamos un paseo por este centro ciudadano, en el que observo gran movimiento comercial, por la gran afluencia de público que hay en el comercio; tomo alguna fotografía y regresamos al mismo lugar donde nos dejara el autocar. A las 15,40 h. reemprendemos el viaje, lamentando lo poco que hemos podido ver de Berna, pero el tiempo apremia.

     Rodamos ya por la autopista y en breve, empezarán a aparecer de nuevo, los campos nevados con mayor o menor intensidad; pronto nos empieza a anochecer y caen unas brumas que apenas nos van a dejar ver nada; pasaremos por los alrededores de Lausana y alrededor de las 18 h. estamos llegando "a las puertas" del Hotel "d'Auteuil", el que se encuentra en Lausana y muy cercano a la Plaza de "Cornavin", por tanto bastante céntrico de la parte de la ciudad, que está a "éste lado del lago".- Afortunadamente el hotel está muy bién acondicionado y es de construcción y estilo moderno.

 

 

(1) Mientras nos habla, sonrío "interiormente" y me acuerdo de las "polémicas" o "aldeanismos" de catalanes, vascos e incluso gallegos, con su idioma y defensa (e imposición) a ultranza de éste... "luego fuera de la aldea y del país... incluso de la nación o naciones, al final es el Español (que no castellano) el que nos une y si no es así... aquí delante de mí tengo la prueba fehaciente", de la realidad que por sí misma se abrirá camino. Por otra parte, debo decir que, vengo notando y en este viaje mucho más, el que se habla mucho más español en el extranjero y ello es bueno, muy bueno para nuestro idioma y cultura "mundial"... y al decir ello, me viene a la memoria, mi primera visita a Alemania (1977) y las enormes dificultades para podernos entender allí, pese a que fuimos a grandes ciudades del "Rín" y el "Mein".

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

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