11.12.11

Artículo de AGF para publicar y difundir: Gracias

Políticos: salarios, dietas y...

 

                              Leí una vez hace ya mucho tiempo y no recuerdo dónde, que había habido un estadista o gobernante europeo, que había dictado, manifestado, intentado o impuesto, que los salarios oficiales, nunca debían de sobrepasar el doble de lo que cobrase el mínimo empleado del Estado. No se concretaba el importe del mínimo y el máximo, por tanto que cada cual imagine lo que estime oportuno; pero se deduce que el mínimo cubriría las necesidades con cierta amplitud para mantener una familia, de forma, "bastante decente".

 

                        Sobre este tema leo una opinión que dice: "A mi entender, todo lo que se paga con dinero público, debería ajustarse a un baremo establecido, donde cada puesto tenga el sueldo adjudicado y sea el mismo para todos los puestos  iguales aunque procedan de distinta autonomía.  Por ejemplo los sueldo de los dirigentes y empleados de las televisiones públicas esté establecido  y aunque cambie el gobierno  sea el mismo. Lo mismo para los ayuntamientos, parlamentarios, ministros, etc. etc. Es incomprensible que un alcalde de una pequeña localidad, tenga un sueldo muy superior al de un alcalde de una gran ciudad y además que ellos mismos se pongan el sueldo".

 

                        Como el diálogo es abierto, opino lo siguiente: Sí... habría que regular todo ello y bien regulado, imponiendo sueldos mínimos para los cargos políticos, para que de verdad se viera, quién va a la política a servir al pueblo y quién va para servirse del pueblo; en general yo pondría dos topes: mínimo el salario interprofesional establecido como mínimo; y máximo, éste multiplicado por tres... y en cuanto a dietas, las que por ejemplo lleva un vendedor de electrodomésticos o similar, cuando viaja por España y le pagan el viaje, alojamiento incluido. Pero que el político disponga libremente de la caja común y pública, da lugar a los robos descarados que hemos sufrido y además que los ladrones se vayan impunes y riéndose de nosotros, amparados en una legalidad más que discutible.

 

                        Otro opina que: "Siempre he pensado que un político debe ser en principio gente  preparada pero modesta, con sueldos moderados previamente establecidos, para que el que se dedique a la política sea para servir al pueblo y no para enriquecerse".

 

                                El diálogo sigue de la siguiente forma: "Sí... lo que ha de quedar bien claro (clarísimo) es que a la política se va (o se debe ir) A TRABAJAR POR EL ENGRANDECIMIENTO DE LA PATRIA; puesto que aunque sea en el más modesto ayuntamiento, ese municipio también es patria... y hay que arbitrar leyes claras y concisas, para aquel que se desvíe o desmadre, lo pague con toda severidad... a nadie llaman a la política, por tanto el que se arriesgue a ir a ella, que sepa lo que va a recibir y el riesgo que corre, si no cumple con honestidad".

 

                             "La política, como la religión, la medicina, la enseñanza, la judicatura y derivados... ES UNA VOCACIÓN DE SERVICIO y hay del que la entienda como negocio, por ello estas vocaciones han de tener leyes claras para castigar a los que abusan de ellas... a nadie llaman, a ninguna profesión y el que entre en ellas ha de saber lo que puede recibir de premio o castigo; lo que no pueden es seguir existiendo tantas impunidades como se producen. El que no quiera estos cargos ("no olvidemos que cargo viene de carga") que se dedique a los mil oficios que existen para hacerse rico, aquel que de verdad sabe desenvolverse en ellos y dentro de las leyes establecidas".

 

                        "Me parece magnífico y de buena política de un estadista que se preocupa por la marcha del Estado que gobierna, lo que la presidenta de Castilla La Mancha, ha impuesto de que los políticos cuando coman fuera y a cargo del presupuesto, se han de atener al menú del día y no rebasar los veinte euros por comida; el que quiera lujos, que se los pague de su dinero".     

 

                        Hay muchas opiniones sencillas, sensatas, claras, que el pueblo emite y manifiesta con esa sabiduría popular que nadie escucha; por tanto es como yo digo... "escribir al viento"; pero qué duda cabe que las palabras circulan por el éter y van rebotando de "coco en coco" y por muy duros que ciertos "cocos" sean, han de saber que están vigilados y que los que vigilan, aún en su impotencia no se conforman y seguirán hablando y seguirán hablando y opinando; y las palabras seguirán siendo lanzadas al éter... "y la palabra es la mejor arma con que cuenta el ser humano, si de verdad sabe persistir en ella... la triste verdad es que es un arma lenta... muy lenta".

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

 

 

 

SI PIENSA VENIR POR JAÉN: RECUERDE: http://www.youtube.com/watch?v=MZWFIBATBnw

Jaén es "La gran desconocida de Andalucía"

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